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    Seguridad
    7 min de lectura
    14 sept 2026
    José Martínez

    Capear, correr y ancla de capa: técnicas para aguantar el mal tiempo en el agua

    Capear, correr y ancla de capa: técnicas para aguantar el mal tiempo en el agua — Espacio Náutico Buenos Aires

    En este artículo

    • Capear mantiene el barco casi quieto usando velas en oposición y timón a sotavento.
    • Correr el temporal aprovecha el viento a popa pero exige espacio y atención constante.
    • El ancla de capa estabiliza desde proa o frena desde popa en condiciones extremas.
    • Elegir la técnica correcta depende del barco, la tripulación y el espacio disponible.
    • Practicar estas maniobras antes del temporal es la clave de la seguridad a bordo.

    ¿Qué hacer cuando el tiempo se pone feo en el agua?

    Navegar implica asumir que, tarde o temprano, el clima va a sorprender. El Río de la Plata es especialmente conocido por sus sudestadas repentinas y sus vientos que cambian de intensidad sin demasiado aviso. Por eso, dominar las maniobras de supervivencia ante el mal tiempo no es un lujo reservado a los navegantes oceánicos: es una competencia básica para cualquiera que salga a navegar con cierta regularidad.

    En Espacio Náutico Buenos Aires enseñamos estas técnicas dentro de nuestros cursos de navegación, porque entendemos que la seguridad no se improvisa. A continuación, explicamos las tres estrategias principales para aguantar temporal a bordo.

    Capear: mantener el barco en posición sin avanzar

    Capear es la maniobra que permite al velero mantenerse prácticamente quieto, con el mínimo esfuerzo de la tripulación, en condiciones de viento fuerte o mar muy tendida. La idea central es equilibrar las velas de manera que el barco caiga y orzee alternadamente, quedando casi parado y con el viento a unos 50° o 60° de la proa.

    ¿Cómo se ejecuta la capeada?

    El procedimiento clásico consiste en virar en redondo sin largar la escota de proa, de modo que el foque quede en contra (barloventeado). Al mismo tiempo, se pone la caña o el timón a sotavento. Esta configuración genera fuerzas opuestas que se neutralizan entre sí, dejando el barco en una posición relativamente estable y con un lento movimiento de deriva hacia sotavento.

    La capeada es la maniobra preferida cuando se necesita descanso, cuando hay que reparar algo a bordo o cuando la mar no permite avanzar con seguridad. Requiere práctica y cierta familiaridad con el comportamiento de cada barco en particular, porque no todos capean igual.

    La capeada bien ejecutada puede convertir una situación estresante en un descanso activo: la tripulación recupera energías mientras el barco se cuida solo.

    Correr: usar el viento a favor para escapar del temporal

    Correr el temporal implica poner el viento por la popa y alejarse de él, aprovechando la velocidad para reducir el impacto de las olas. Es una técnica válida cuando hay espacio suficiente a sotavento y cuando la alternativa de capear o detenerse no es posible.

    Ventajas y riesgos de correr el temporal

    La principal ventaja es que el barco se mueve rápido y la tripulación siente menos el viento, porque navega en la misma dirección que él. Sin embargo, correr también implica riesgos importantes: el peligro de una empopada (cuando una ola grande alcanza la popa y hace girar el barco sin control), el riesgo de trasluchada involuntaria y la posibilidad de ganar tierra o un obstáculo si no hay espacio suficiente.

    Para controlar la velocidad mientras se corre el temporal, muchos navegantes recurren al freno por la popa: arriar cabo, cadenas o cualquier elemento que genere resistencia en el agua y mantenga la popa hacia las olas.

    ¿Cuándo elegir correr en vez de capear?

    La decisión depende del espacio disponible, de las condiciones del mar, del diseño del barco y de la experiencia de la tripulación. En travesías por el Río de la Plata o el litoral marítimo argentino, a veces correr es la única opción práctica cuando el ancla de capa no es suficiente. En nuestras travesías siempre planificamos las rutas teniendo en cuenta estos escenarios posibles.

    Ancla de capa: frenar el barco desde la proa

    El ancla de capa —también llamada ancla flotante o sea anchor— es un dispositivo que se despliega desde la proa del barco y actúa como un paracaídas subacuático. Su función es mantener la proa enfrentada al viento y a las olas, reduciendo la deriva y estabilizando el barco en condiciones extremas.

    ¿Cómo se usa el ancla de capa?

    Se despliega a proa, con un calabrote lo suficientemente largo para que trabaje bajo la superficie. La longitud del cabo debe calcularse con cuidado: demasiado corto y el ancla no funciona bien; demasiado largo y puede enredarse o perder eficacia. Muchos navegantes añaden una orinque —un cabo secundario atado al vértice del ancla— para poder recuperarla fácilmente cuando el temporal cede.

    A diferencia de la capeada con velas, el ancla de capa puede usarse con aparejo arriado o muy reducido, lo que la convierte en una opción especialmente valiosa en temporales muy severos donde cualquier trapo arriba representa un riesgo.

    Ancla de capa a popa: el freno en carrera

    También existe la variante de usar el ancla de capa desde la popa, mientras el barco corre el temporal. En este caso actúa como freno, evitando que las olas alcancen la embarcación por detrás con demasiada violencia. Esta técnica es habitual en embarcaciones de quilla larga o en situaciones donde capear no es posible.

    ¿Cuál técnica elegir y cuándo?

    No existe una respuesta universal. La elección entre capear, correr o desplegar ancla de capa depende de varios factores: el diseño y las características del velero, la experiencia de la tripulación, el espacio disponible a sotavento, la intensidad del viento y la altura de la mar.

    Lo más importante es haber practicado estas maniobras antes de necesitarlas. En Espacio Náutico Buenos Aires fomentamos el entrenamiento en condiciones controladas, para que cuando el tiempo cambie de verdad, la respuesta sea automática y segura.

    Si estás buscando un velero equipado y preparado para navegar en condiciones variables, podés explorar nuestro listado de veleros en venta o consultar nuestros servicios náuticos para asesoramiento personalizado. Para cualquier consulta, también podés contactarnos directamente desde /contacto/.

    Preguntas Frecuentes

    ¿Capear es seguro para cualquier tipo de velero?

    La mayoría de los veleros modernos capean bien, pero cada embarcación tiene su propio comportamiento. Los de quilla larga suelen ser más estables en capeada que los de quilla bulbo. Lo ideal es practicarla en condiciones moderadas para conocer cómo responde tu barco antes de necesitarla en un temporal real.

    ¿Dónde consigo un ancla de capa y cuándo debo llevarla a bordo?

    El ancla de capa se consigue en casas de náutica especializadas y viene en distintos tamaños según el eslora del barco. Se recomienda llevarla a bordo siempre que se planifiquen navegaciones offshore o en zonas donde el tiempo puede deteriorarse rápidamente, como el estuario del Río de la Plata.

    ¿Se pueden aprender estas técnicas en un curso náutico?

    Sí, y es muy recomendable hacerlo. En Espacio Náutico Buenos Aires estas maniobras forman parte del programa de formación avanzada. Podés consultar los cursos disponibles en /escuela-nautica/ y practicar en un entorno seguro con instructores experimentados.

    ¿Correr el temporal es más peligroso que capear?

    No necesariamente, pero requiere más atención activa de la tripulación y más espacio a sotavento. El riesgo principal es la empopada o una trasluchada involuntaria. Con la técnica correcta y un barco bien preparado, correr el temporal puede ser tan seguro como capear.

    JM

    José Martínez

    Director de Espacio Náutico Buenos Aires

    Patrón de Yate con más de 15 años navegando el Río de la Plata y costas del Uruguay.

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